La Sombra De Dante Un Extraг±o En El Bar (spani... 99%

—Te han estado buscando, Dante —dijo el extraño, su voz era un susurro frío que cortaba el humo.

El cartel de neón del "Leteo" parpadeaba con un zumbido eléctrico, bañando la acera de un rojo sangriento. Dentro, el aire pesaba con una mezcla de tabaco viejo y arrepentimiento. Dante, un hombre cuya presencia parecía absorber la luz a su alrededor, ocupaba la última banqueta de la barra. No bebía; simplemente observaba el reflejo de los demás en el fondo de un vaso vacío. LA SOMBRA DE DANTE Un ExtraГ±o En El Bar (Spani...

Un entró, desentonando con la decadencia del lugar. Vestía un traje gris impecable que no tenía ni una gota de la lluvia que arreciaba afuera. Se sentó al lado de Dante sin pedir permiso. El bar quedó en un silencio sepulcral, como si los mismos clientes presintieran que un hilo invisible acababa de tensarse. —Te han estado buscando, Dante —dijo el extraño,

—Quien me busca ya sabe dónde encontrarme —respondió Dante—. Pero tú no vienes a cobrar una deuda. Vienes a pedir un favor. Dante, un hombre cuya presencia parecía absorber la

¿Te gustaría que profundice en el de Dante o prefieres explorar qué contiene el sobre negro que dejó el extraño?

Dante no se inmutó. Su , proyectada contra la pared de madera, pareció alargarse y ondularse de forma independiente a su cuerpo.

Dante miró su propia silueta en la pared. Por un segundo, la sombra giró la cabeza para mirarlo de vuelta con unos ojos que no existían en el rostro del hombre de carne y hueso. El extraño desapareció tan rápido como había llegado, dejando tras de sí un rastro de ozono y el sobre cerrado.